lunes, 4 de abril de 2016

Viaje con niños a la Selva Negra (Parte 2)

Ya os conté que nuestro viaje por la Selva Negra comenzó por Friburgo, donde nos alojamos varias noches para ir haciendo excursiones de un día con los niños. Aquí os dejo dos:
 
1.- Museo de la Selva Negra y trineo de verano de Gutah

El primer día fuimos al Museo de la Selva Negra, una exposición al aire libre del modo de vida de la zona, donde han llevado antiguas granjas para que conozcamos cómo vivían, trabajaban, comían o estudiaban, porque hay hasta una escuela, pero también un antiguo molino, un horno y una capilla. Hay una entrada familiar desde 20,50 €. El museo tiene dos restaurantes, uno más informal que el otro, ambos con buenos precios. También un parque infantil.


Parque infantil en el Museo de la Selva Negra

 
En el Museo de la Selva Negra hay también animales
 
Juego de sombras chinas en una de las granjas del Museo de la Selva Negra

Muy cerca del museo está el Rodelbahn de Gutach, un trineo de verano que recorre 1.150 metros de la montaña y que os encantará a todos. El viaje cuesta 2 € para los niños (entre 3 y 14 años) y 2.50 € lo adultos. Hay bonos de 6 viajes (que os recomiendo porque seguro que queréis repetir!) por 9 y 12 €. El Rodelbahn está abierto de 10 de la mañana a 6 de la tarde de marzo a octubre. Cada trineo es para dos personas, aunque también puedes hacer la bajada sol@.


Acabamos el día visitando Schiltach, un pueblo de cuento típico de la Selva Negra, huyendo de otros más conocidos pero mucho más turísticos.



 
2.- Cascadas de Triberg y relojes de cuco

El pueblo de Triberg, famoso por sus relojes de cuco y su cascada, es una excursión imprescindible en la Selva Negra. La Triberger Wasserfälle es la cascada más alta de Alemania (163 metros de altura y siete saltos de agua) y uno de los puntos más turísticos de la zona. Es necesario comprar una entrada para visitarla (ticket familiar por 9,50 €) y puede recorrerse de arriba abajo o a la inversa porque tiene dos entradas. Una vez dentro, podéis simplemente recorrer la cascada o hacer uno de los tres itinerarios señalizados con tres colores distintos, de 45, 60 y 90 minutos, que podéis ver en este mapa. Nosotros hicimos el de 60 minutos, marcado en rojo en el mapa, que va recorriendo también parte del pueblo y pasa por un parque infantil con tirolina y vistas a un lago. Paramos muchas veces, una foto aquí, una foto allá, un rato en el parque...y en vez de 60 minutos, pasamos allí toda la mañana!

En las taquillas venden también cacahuetes para dar de comer a las ardillas que viven por allí. Nosotros tuvimos suerte; vimos unas cuantas y conseguimos que comieran algo!
  
 

 
Cascada Triberg Selva Negra
Parque con tirolina en el recorrido de 60 minutos
 
Triberg Selva Negra
 
 

En la calle principal de Triberg, cerca de la entrada principal a las cascadas, hay varias tiendas de relojes de cucos, cientos de relojes de todas las formas, tamaños y precios. Nosotros nos topamos con un vendedor español que nos enseñó un montón e hizo sonar unos cuantos en la Haus der 1000 Uhren (Casa de los 1000 relojes).
 

Relojes cuco Triberg Selva Negra
Relojes de cuco en la tienda Haus der 1000 Uhren

Triberg Selva Negra
 
Triberg es además conocídisimo por la Tarta Selva Negra, porque allí mismo está el Café Schaefer, donde sirven la mejor del mundo. La encontrarés en las cartas de los restaurantes de la Selva Negra como Schwarzwälder Kirschtorte.
 
Podemos recomendaros para comer un restaurante típico alemán en el que estuvimos a gusto, comimos bien y no fue caro. Qué más pedir en un sitio tan turístico!: Wirtshaus Alt Tryberg. Para acertar seguro, pediros unos Maultaschen (pasta rellena de carne típica de la zona) y Schnitzel (filete de ternera rebozada que se sirve normalmente con patatas fritas y ensalada). 

Muy cerca de Triberg, en el pueblo de Schonach, está el reloj de cuco más grande del mundo. Tan grande que es del tamaño de una casa. Está abierto de 9 a 12 y de 13 a 18:00 y la entrada cuesta 2 € por persona. Se entra a la casa por la parte de atrás y en su interior puede verse el mecanismo del reloj. Después se sale al jardín, donde puede verse (y oirse) el cu-cu cada media hora.


Reloj cuco Schonbach Selva Negra
El reloj de cuco más grande del mundo
En el próximo post os contaré otras dos excursiones más para hacer desde Friburgo.

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